Ya en 1756 abundaban en Lisboa los relatos del terremoto, pero dada la abundancia de memorias impresas, resultó evidente que gran parte de la información no era fiable o se contradecía entre sí. No solo en Portugal, sino en toda Europa, aparecieron testimonios impresos, directos o indirectos, procedentes tanto de observadores de la catástrofe como de autores ya célebres, como Voltaire, o más jóvenes, como Kant. Sin embargo, había mucha menos información sobre los efectos del terremoto en el resto del reino.
El 26 de enero de 1756, Sebastião José de Carvalho e Melo, más tarde conocido como marqués de Pombal, envió a los obispos del reino una encuesta, o Inquérito, con 13 preguntas. Se les pedía que copiaran este documento y lo enviaran a todos los sacerdotes bajo su autoridad para que estos, a su vez, pudieran interrogar a los habitantes de su parroquia. El objetivo del Inquérito era comprender las causas naturales del terremoto, evaluar los daños y medir la magnitud de la catástrofe recabando datos precisos. Probablemente inspirado en una encuesta similar lanzada el 8 de noviembre de 1755 por el rey de España, el cuestionario de Carvalho e Melo era más amplio y completo, con cinco preguntas más que la encuesta española.
Las preguntas de la encuesta reflejaban las dudas que aún hoy desconciertan a los científicos: ¿a qué hora comenzó el terremoto y cuánto duró? ¿Hubo diferencias en la intensidad de las sacudidas? ¿Cuál fue su orientación geográfica? A continuación se planteaba la posible existencia de signos físicos más críticos, ya fuera en el mar, en los manantiales o en los ríos. Otra pregunta versaba sobre la retirada de la marea y la magnitud de los cambios observados. ¿Habían aparecido grietas en el suelo? Por último, se pedía información sobre el historial sísmico de cada región.
La investigación también revelaba claras preocupaciones por el impacto en las vidas humanas: ¿cuántas casas habían resultado dañadas y cuántas víctimas habían muerto? ¿Hubo incendios? ¿Cómo se habían comportado las autoridades eclesiásticas, militares y políticas? La encuesta también pretendía generar estadísticas, ya que las preguntas planteadas permitían asimismo censar a la población total por sexo. Aunque las respuestas a la encuesta eran manuscritas, parecen haber desempeñado un papel esencial en la configuración de la política real. Esto no resulta sorprendente, dada la riqueza de información sobre precios de bienes, suministros, cifras de población y la diligencia de las autoridades locales. Las impresiones personales, tamizadas por la cuantificación, estaban entonces en camino de convertirse en un instrumento político muy eficaz.
El obispo de Coimbra mandó imprimir esta encuesta de 1756 para aumentar su eficacia. Otros hicieron circular las versiones manuscritas, pero la información revelada al secretario de Estado mostraba un país donde muchas víctimas seguían conmocionadas, como en Porto de Mós, donde se organizaron procesiones desesperadas; o en Cascais y Benavente, con procesiones y peregrinaciones a iglesias y ermitas. En muchos lugares, ante la ausencia de ministros o militares, la gente sentía que no tenía más remedio que recurrir a la religión. La desesperación y el pánico estuvieron a punto de causar muertes en Nisa, una localidad del este del país. Mientras las sacudidas continuaban, las oraciones tampoco cesaban.
El Inquérito del marqués de Pombal, como se le conoce hoy en día, es considerado por muchos como el origen de la sismología moderna.
En una carta fechada el 20 de enero de 1756, Sebastião José de Carvalho e Melo escribe al cardenal patriarca de Lisboa, D. José Manuel da Câmara:
Para el Sr. D. José, Arzobispo Primado, Su Majestad ordena que se envíen a Vuestra Señoría los interrogatorios adjuntos, y corresponde al servicio de Su Majestad, tras hacerlos copiar, enviarlos a todos los párrocos del arzobispado, ordenándoles que respondan a las preguntas en el plazo preciso que Vuestra Alteza estime conveniente. Vuestra Alteza considera oportuno que procuren responderlas, verificando y examinando su contenido con todo cuidado y exactitud, enviando a Vuestra Alteza las relaciones y cuanto se les entregue de cada una de ellas, manteniendo en secreto su contenido para presentarlo al mismo señor. Dios bendiga a Vuestra Alteza, Belém, a 20 de enero de 1756, Sebastião José de Carvalho e Melo. La misma carta fue escrita a los arzobispos y obispos nombrados a continuación.
Informa también que se envió una carta similar a los siguientes arzobispos y obispos:
al arzobispo de Lacedemonia **
al arzobispo de Évora
al arzobispo-obispo del Algarve ***
al obispo de Oporto
al obispo de Coímbra
al obispo de Guarda
al obispo de Lamego
al obispo de Viseu
al obispo de Miranda
al obispo de Leiria
al obispo de Portalegre
al obispo de Elvas
al prelado de la jurisdicción eclesiástica de Tomar
NOTAS:
(*) Fuente: IAN-TT. Ministério do Reino: Livro de Avisos 5, nº 3º, classe 1ª, 1756-1757, fls. 8, transcrita en José Augusto dos Santos ALVES, «O Marquês de Pombal e a mudança de paradigma», Cultura [En línea], Vol. 22, 2006, p. 4.
(**) Antigua archidiócesis católica romana de Mitilene - Grecia.
(***) Arzobispo de Goa y primado de Oriente, Lourenço de Santa Maria e Melo, franciscano, que por motivos de salud regresó a Portugal y fue nombrado arzobispo del Algarve en 1752.
El obispo de Coimbra, D. Frei Miguel da Anunciação, mandó imprimir la Encuesta en 1756 y la envió a todas las parroquias de su obispado, como hicieron todos los demás obispos del reino. Se concedió un plazo de un mes a los párrocos para responder a las trece preguntas, «aprovechando este tiempo para consultar los puntos dudosos con personas inteligentes y expertas, que comunicarán a Vuestra Merced las luces necesarias para la corrección».
Estas eran las preguntas de la Encuesta:
1º. - ¿A qué hora comenzó el terremoto del primero de noviembre y cuánto duró?
2º. - ¿Se percibió que el impulso fue mayor en una dirección que en otra? ¿De norte a sur, o al contrario, y parece que cayeron más ruinas en una parte que en otra?
3º. - Cuántas casas quedaron en ruinas en cada parroquia, si había en ella algún edificio notable, y el estado en que quedaron.
4º. - Qué personas murieron, si algunas eran distinguidas.
5º. - Qué novedades se observaron en el mar, los manantiales y los ríos.
6º. - Si la marea se retiró primero, o subió, cuántas veces subió más de lo habitual, cuántas veces se percibió el flujo o reflujo extraordinario y, si se notó, cuánto tardó el agua en bajar y cuánto en volver a subir.
7º. - Si la tierra se abrió en algunos lugares, qué se notó en ellos, y si brotó algún manantial.
8º. - Qué medidas inmediatas se tomaron en cada lugar por parte del clero, los militares y los ministros.
9º. - Qué terremotos se han repetido después del primero de noviembre, a qué hora y qué daños han causado.
10º. - Si hay memoria de que en algún momento hubo otro terremoto y qué daños causó en cada lugar.
11º. - Qué número de personas tiene cada parroquia, indicando, si es posible, cuántas hay de cada sexo.
12º. - Si ha habido alguna falta de suministros.
13º. - Si hubo incendio, cuánto duró y qué daños causó.
Extra - Si sufrió algún daño en el terremoto de 1755, en qué consistió, y si ya ha sido reparado.


Copia de un documento manuscrito original, una de las miles de respuestas a la Encuesta, conservado en la Torre do Tombo, en Lisboa. En este manuscrito de una parroquia de Leiria, pueden leerse las respuestas numeradas, en un total de tres páginas. Por ejemplo, a la pregunta número 4 — ¿Qué personas murieron, si algunas eran distinguidas? — responden: «Ninguna persona murió en esta parroquia a causa del terremoto».
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BIBLIOGRAFÍA
José Augusto dos Santos ALVES, «O Marquês de Pombal e a mudança de paradigma», Cultura [Online], Vol. 22, 2006 http://journals.openedition.org/cultura/2222
Inês AMORIM, «“Para lá do medo, temor, susto e pasmo", respostas da Provedoria de Aveiro aos inquéritos de 1756», O Terramoto de 1755, Impactos Históricos, Livros Horizonte, 2007, pp. 61-75
Ana Cristina Bartolomeu de ARAÚJO, «Ruína e sorte em Portugal no século XVIII, A propósito do terramoto de 1755», Revista de História das Ideias. O sagrado e o profano. Homenagem a J. S. da Silva Dias. Vol. 9, Instituto de História e Teoria das Ideias, Universidade de Coimbra, 1987, pp. 327-365.
Luís CARDOSO, Diccionario geografico, ou noticia historica de todas as cidades, villas, lugares, e aldeas, Rios, Ribeiras, e Serras dos Reynos de Portugal, com todas as cousas raras, que nelles se encontrão, assim antigas, como modernas, Regia Offic. Silviana, 1741-1751.
Charles DAVIDSON, The Founders of Seismology, Arno Press, 1978.
José Sebastião da Silva DIAS, Portugal e a cultura europeia (séculos XVI a XVIII), Separata da Biblos, vol XXVIII, Coimbra Editora, 1953.
MARTINS, Francisco José da Rocha – Lisboa: história das suas glórias e catastrofes. Lisboa: Editorial Inquérito, 1947. vol. 1
MURTEIRA, Helena – Lisboa da Restauração às Luzes, Presença, 1999.
Francisco Luís Pereira de SOUSA, Ideia geral dos effeitos do megasismo de 1755 em Portugal, Typ. do Commercio, 1914.
Francisco Luís Pereira de SOUSA, O terremoto do 1º de Novembro de 1755 e um estudo demografico, 4 vols., Serviços Geológicos, Tip. do Comércio, 1919-1932.
1755, O Grande Terramoto de Lisboa, FLAD, Público, 2005.